Apoyaste tu mentón en mi hombro y yo disimulé vagamente una sonrisa.
El día se desvanecía por detrás de la línea que dividía al cielo de la tierra mientras que los pájaros se escondían buscando refugio de las sombras.
Luces tenues se iban encendiendo poco a poco en el camino y autos descontrolados incrementaban su velocidad asimilando rutinario destino.
Las personas con su perfil ajustado a la circunstancias nos observaban al pasar.
El frio se acomodaba en mis huesos para afrontar la realidad.
Me di vuelta mirando al suelo para no encontrar tus ojos y...
Esa noche te abrasé.

El amor era esa sensacion única en mi pecho que lentamente olvidé.
Me entregaste una frase que quedó en mis oidos por siempre.
y tuve que dejarte ir...
El día se desvanecía por detrás de la línea que dividía al cielo de la tierra mientras que los pájaros se escondían buscando refugio de las sombras.
Luces tenues se iban encendiendo poco a poco en el camino y autos descontrolados incrementaban su velocidad asimilando rutinario destino.
Las personas con su perfil ajustado a la circunstancias nos observaban al pasar.
El frio se acomodaba en mis huesos para afrontar la realidad.
Me di vuelta mirando al suelo para no encontrar tus ojos y...
Esa noche te abrasé.

El amor era esa sensacion única en mi pecho que lentamente olvidé.
Me entregaste una frase que quedó en mis oidos por siempre.
y tuve que dejarte ir...