Sabíamos que iba a ser la última vez que nos veriamos pero sin embargo ninguno dijo nada al respecto.
La tarde era para nosotros. Ojala pudiese haber detenido el tiempo en ese momento y guardarlo en mi para siempre.
Estabas tan inquieto, eso me molestaba pero solo con una excusa logre calmarte en uno de los ultimos besos.
Corri hacia el camino, me agarraste del brazo y cuando me di vuelta acariciaste mi rostro y me miraste a los ojos tiernamente.
El regreso no tuvo ningun sentido. entre risas y abrazos encontramos nuestra manera de decirnos adios y al poco tiempo aparecimos otra vez en esa esquina.
Solte tu mano, te sonrei y dando media vuelta seguí mi camino tratando de no llorar.
Esa fue la ultima vez que alguien me abrazo de verdad.